Aún no sé si me gusta porque lo hago bien o vice-versa. Y con esto no me refiero a algo en específico, como podría ser actualmente una carrera, sino a los ámbitos más importantes y también a los más minúsculos de mi vida.
Amo a la música, regocijarme y ser parte de ella, cantar. Aún no sé si el goce vino porque desde los inicios mostré aptitudes o simplemente me esforcé porque me apasionó.
Lo mismo me pasa con el lenguaje, la comunicación. Lo proyecto en cada cosa que hago, al decir que sin la palabra la existencia sería una mera visita sensacional. Cuando el deleite llenó mis pulmones, entonces vi la pregunta asombrosamente clara: “¿es mi vocación o simplemente tengo dedos para el piano?”.
¿Existe acaso una disposición preconcebida hacia ciertas actividades por parte de cada uno? ¿O es el azar? ¿Podemos decir que nuestra voluntad nos puso en el lugar que actualmente ocupamos?
De cualquier manera, por esa grata sanidad mental que solemos llamar “comodidad”, creo que dejaré de preguntármelo tanto. Mejor me remitiré a disfrutar la insólita buena racha que, al fin, merezco.









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La raja que hayas encontrado un rumbo (al fín =P).
Concuerdo plenamente en lo último. Aprovecha para disfrutar del momento, que espero no sea sólo eso.
Siempre que me preguntan por ti, digo lo mismo:
“El problema de Fabián es que es más inteligente que lo que debería. Por culpa de eso, hace demasiadas cosas bien y por eso le ha costado tanto escoger un camino.”
Desinteligentízate, wn xD.
Joajoajoa, la Carla me contó eso y morí de la risa.
:$
No te riai, ql, llora xD.
Nah, si ya se ve más claro el rumbo. No tira pa’ un puro lado (suena gay eso), pero al menos es compatible.