No sé hace cuánto tiempo estoy en staff de Collapse.cl, ya han de ser algo así como tres semanas, de las que mi participación se remite a sólo una, exactamente desde el lanzamiento del disco debut de Leprechaun, el jueves recién pasado. Depués de escribir mi primer review para la webzine, comenzó algo que me tiene más que sorprendido, como diría mi colega Nicolás, ya que el dejar una parte de mí en el sitio me ha motivado a seguir colaborando de una manera casi desenfrenada: en el poco tiempo que llevo, ya hay un review de evento hecho, una noticia de concierto terminada esperando ser publicada, una entrevista realmente buena a Inti Oyarzún (ex-Matraz, Mahesh) y estoy esperando que Claudio Cordero (Matraz, Oxygene8, Cast, Fahrenheit) me responda otra, ya que anda ocupadísimo en México aún. ¿Movido, ah?

No escribo porque quiera ser famoso, pues aunque quisiera, la escena rockera nacional no da para eso; tampoco lo hago porque espere algo de los demás, ya sea músicos o los otros colaboradores de la página; menos aún escribo esperando consideraciones económicas, pues el sitio mismo se costea con colectas a nivel de los que la mantienen actualizada, por no recibir ingresos. Participo, en cambio, buscando algo mucho menos tangible y beneficioso para mi persona que lo anterior, aunque a mi parecer mucho más trascendente: veo en Collapse una tribuna lo suficientemente amplia como para poder comunicar a las demás personas qué está ocurriendo con una de las cosas que más me interesa en la vida, que es la música, y más aún, la música que a mí me identifica.

Llevo años adentrándome en los confines de los estilos más rebuscados de rock y metal, esos que el común de la gente suele catalogar de fomes. Música que requiere tanta cabeza, que no sirve para distraerte, sino para absorber tu atención y premiarte con sensaciones indescriptibles si logras sincronizarte con ella. Música anti-cánones, anti-tradicionalismos, anti-estándares… revolucionariamente docta, progresiva. Y aunque usted no lo crea, Chilito es la cuna de este movimiento a nivel sudamericano y tal vez del continente entero. El problema es que la escena no está lo suficientemente masificada, por lo que las bandas rápidamente deben volcarse hacia el exterior o morir, a pesar del talento que puedan tener. Es para aportar mi granito de arena difundiendo este movimiento musical que me acerqué a Collapse, que por esas casualidades de la vida no tenía un especialista en prog y como ya tenía mis contactos previos, el puesto me vino como anillo al dedo. Ahora mi misión es extremadamente sacrificada: debo escuchar a las bandas progresivas chilenas, ir a sus tocatas, escribir acerca de ellos y entrevistar a los rostros influyentes y/o prometedores. Lo mal que lo pasaré se los encargo…

Si les gusta el rock nacional, agreguen a Collapse.cl a sus marcadores. Página hecha por fans para fans, ordenadísima y actualizada como pocas. Sabrán de inmediato cuándo las entradas las haya publicado yo xP

Comparte y disfruta:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Technorati
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!
  • StumbleUpon
Deja una Respuesta

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>